El Eurostar nos dejó en la estación de St Pancras. Me llamò la atención la estatua de una pareja besándose, y los afiches que dicen "Kissing at St Pancras". Parece que se trata de una estrategia de promociòn del turismo...
De ahì nos tomamos el subte, el Victoria line, hasta el hostel en Oxford Street... Esos minutos de marcha eterna por pasillos y pasillos, gente por todos lados, subtes angostitos, fue una odisea. Finalmente salimos a la luz, y marchamos hasta el hostel.
Què placer escuchar el acento inglés! Aunque debo confesar que ese no es el único acento que se escucha por la calle. Mucho ruso, mucho hindú, y otros (castellano de todos lados, también)...
Me costó un poco creer que ya estaba en Londres. Micros rojos de dos pisos, el Picadilli Circus más chico de lo que imaginaba, el parlamento y la Abadía de Westminster...pero aún así, todavía me costó sintonizar, debe ser eso de que el alma viaja más lento que el cuerpo. De todos modos, al visitar el recontruido teatro El Globo, de Shakespeare, y luego comer un suculento plato de Fish and Chips, todo cobrò sentido.
Pasamos por la puerta de Hamley's, la juguetería más antigua de Londres y entramos. De antigua no tiene mucho en apariencia. Son seis o siete pisos temáticos, vendedores que podrían tranquilamente animar fiestas infantiles y juguetes que en realidad quisiera comprarme para mì. Fabi quedó enamorado de un helicóptero a control remoto. La barbie de la duquesa de Cambridge les saliò re fea y cabezona.
Observaciones:
- La gente no lleva mucho al perro al subte. En vez de pugs, hay labradores y otros perros cuya raza desconozco. Llevan el perro al parque.
-Los ingleses son tan amables! Dos casos para destacar: Uno. Buscando el bus para ir a Notting Hill, un jovencito (que ahroa que lo pienso, parecía drogado o un tanto tomado) nos explicó cómo era la mejor opción para ir, y nos pidió disculpas por no poder acompañarnos hasta la parada que él indicaba. De todos modos, no le hicimos caso (menos mal), y llegamos sin mayores problemas a destino. Dos. Comiendo una cena rápida de sandwichitos en la vereda de Kensington Gardens frente al elegante Royal Albert Hall, un joven inglés nos pidió que le cuidemos la bicicleta mientras él "went to the loo" (iba al baño). Le dijimos que sí y, resuelto, saltó la reja de los jardines y cumplió su cometido. A la vuelta nos agradeció, nos preguntó de dónde éramos, nos dio la bienvenida a Londres y nos deseó una hermosa noche.
-Los émpleados de las oficinas de turismo son unos personajes, no sólo dan excelentes explicaciones y sugerencias ("The London Bridge is boring, go the Tower bridge" ; "if you want to go outside of London, but at the same time, inside of London, go to Greenwich") , sino que indican la manera más barata de surfear la ciudad.
-El London Eye es una experiencia panorámica interesantìsma.
-Es recomendable ir a un concierto al Royal Albert Hall, aunque no conseguimos entradas para ver a Adele, fuimos a ver un show tipo café concert de jazz buenísimo
-En Londres también tienen egg Mcmuffin
-Los londinenses son elegantísimos para vestirse (lástima que la ropa en Oford Street estaba en libras!)
-Hay Starbucks por todos lados.
-Quiero volver
-Cuando visitamos Greenwich estaban filmando Sherlok Holmes II (no lo vimos a Robert downey)
-Sacarse una foto en Abbey Road es im-po-si-ble, hay más tráfico que en la Av. Corrientes
Besos a todos!
(sepan disculpar errores de ortografía y tipeo... :-) )
La próxima entrega... Tres días en Estoeselcolmo... Ampliaremos!
2 comentarios:
Un placer leer tus comentarios sobre Londres, no es una ciudad que me atraiga sin embargo tus comentarios y otros agentes influyentes ya están realizando una redecoración de mis intereses.
Muy interesante lo de la gente, donde pararon en gral es un tema que me intriga.
Besos
PD: Soy Pablo el marido de magui
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